Aún la noche no se va a dormir
para ellos no ha sido larga
los deseos apuran el tiempo
su oficio es esperar
“con tanto silencio a cuestas.”
Alguien debe sorprenderlos
El rayo pestañea en el horizonte
se empinará una vez más
La muchacha juega a cazar sueños
vestida de pensamientos
hombres en cuclillas aguardan por alguien
igual de silencioso.
Ella apostada espera el próximo segundo
como el faro
obturará una vez más.
es la rutina, no tiene prisa
sabe que el momento llegará
mientras, planea un desconocido
y trae la alegría de la captura codiciada,
la aspiracion de la ola fugitiva
que con su espuma le roza los pies
cuando llega el Sol:
él también será capturado.

